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En la Subrogación Uterina (Maternidad Subrogada - Gestación Subrogada) es imprescindible distinguir entre VOLUNTAD PROCREACIONAL y VOLUNTAD GESTACIONAL.  Analicemos un poco ambos conceptos.

 

VOLUNTAD PROCREACIONAL EN LA

MATERNIDAD SUBROGADA

Voluntad procreacional y voluntad gestacional

 

INTRODUCCIÓN

Para comprender la diferencia entre la voluntad de procrear y la voluntad de gestar en la gestación por sustitución, debemos partir de conceptos previos.

 

1) Tiempos previos a la reproducción asistida

Antes de que la tecnología médica avanzara, y aparecieran las técnicas de reproducción asistida, la maternidad se integraba por tres elementos, que se consideraban inseparables:

  • La voluntad de ser madre
  • El aporte del óvulo propio
  • La gestación y el parto del bebé

Cuando una mujer daba a luz a un bebé, la legislación automáticamente determinaba que ese bebé era suyo, y determinaba la filiación materna de ese niño a su favor.  Obviamente, en un embarazo natural, la mujer había tenido relaciones sexuales, mediante las cuales su óvulo se había fecundado, y luego su embrión se había implantado en su útero, dando lugar a la gestación y posterior nacimiento de su hijo.

En estas épocas, no podía haber diferencia entre la voluntad de tener hijos y voluntad de gestar.  Ambas voluntades eran una sola, eran lo mismo. La voluntad de ser madre, incluía necesariamente la voluntad de gestar. También era imposible ser madre y no aportar los óvulos propios, ya que todos los embarazos se producian en forma natural, es decir, mediante relaciones sexuales con un varón y fecundación del óvulo dentro del propio cuerpo de la madre.

 

2) Aparición de la reproducción asistida de alta complejidad

La aparición de la reproducción asistida de alta complejidad permite la fertilización de óvulos fuera del cuerpo de la madre.  Justamente en la fecundación in vitro, el óvulo de la mujer es fecundado con esperma, en laboratorio, y no dentro de su útero.  Esta tecnología abrió la posibilidad de la ovodonación o donación de óvulos, es decir, que el embrión se conformara con óvulos extraídos de los ovarios de la futura madre, o con óvulos de otra mujer (una donante).

Aquí se produce la primera ruptura del antiguo concepto de maternidad.  Se rompe o se desagrega uno de los tres elementos que mencionamos más arriba: el aporte del óvulo propio y por tanto el aporte del ADN propio.

Ello significa que con la Fecundacion In Vitro y la Donación de Óvulos, se puede ser madre sin aportar el ADN propio, sin aportar óvulos propios.  El concepto antiguo de maternidad pierde ese elemento en su conformación.

 

3) Aparición de la gestación por sustitución

Al poco tiempo de abrir la puerta de la reproducción asistida, se abre otra puerta más: la maternidad subrogada o gestación por sustitución.   Mediante esta técnica, se suple la incapacidad de gestar de una mujer que sufre alguna patología médica (malformación uterina por ejemplo). 

Entonces otra mujer (la mujer gestante) recibe en su útero los embriones de la futura madre, y los gesta hasta su nacimiento, permitiendo a la segunda, ser madre aún sin haber gestado al niño.

Aquí se produce una nueva crisis o ruptura del antiguo concepto de maternidad.  Se desagrega un nuevo elemento de los que hablamos: la gestación del embrión y el subsiguiente parto del bebé.

Ello significa que con la maternidad subrogada, se puede ser madre sin gestar al propio bebé y sin haberlo dado a luz.  Ya que otra mujer lo gestará supliendo esa incapacidad de la futura madre infértil.   El concepto antiguo de maternidad, pierde el elemento "gestación" en su conformación.

 

4) Crisis del concepto de maternidad y elemento determinante

Dijimos en el apartado 1) que el concepto antiguo de maternidad se integraba por tres elementos inseparables:

  • La voluntad de ser madre
  • El aporte del óvulo propio
  • La gestación y el parto del bebé

Bien, ahora vemos en la actualidad que los elementos 2° (óvulo propio) y 3° (gestación en el propio útero) ya no son necesarios para ser madre gracias a la ciencia.

Los avances de la medicina reproductiva permiten ser madre, sin aportar óvulos propios y sin gestar en el propio útero al bebé.

Esto nos lleva necesariamente, a ver que el concepto de maternidad (cuando hay reproducción asistida), ha quedado integrado por un sólo elemento obligatorio e imprescindible: "la voluntad de ser madre". 

Esta voluntad de ser madre, de tener hijos para si misma, esta voluntad de procrear será el elemento determinante de la maternidad.

 

Y ante las famosas preguntas de: ¿Quién será la madre? ¿La que aportó el óvulo? ¿La que gestó el bebé? ¿La que quiere ser madre? ¿Las tres?

Responderemos claramente: La madre es una sola, y es la que quiere ser madre, la que tiene voluntad de procrear!!

 

DIFERENCIA ENTRE VOLUNTAD PROCREACIONAL Y VOLUNTAD GESTACIONAL

Comprendiendo los términos anteriores, entenderemos claramente las diferentes voluntades que poseen la futura madre o madre comitente y la mujer gestante en la maternidad subrogada.

Deconstruyendo un poco los términos, podemos deducir que la voluntad procreacional es "voluntad de procrear", y la voluntad gestacional es "voluntad de gestar". 

Procrear significa reproducirse y tener descendencia, tener hijos.  Gestar significa dar sustento vital y físico a un embrión hasta su nacimiento.

Vemos así, que la VOLUNTAD PROCREACIONAL es la voluntad de tener un hijo o una hija, es la voluntad de lograr descendencia. 

Esa pareja o persona soltera que soñó con su bebé, que tiene la necesidad de tener descendencia, que se ha sometido a una técnica de reproducción asistida para hacer posible que ese bebé sea concebido, sea gestado y nazca con vida.  Esa pareja o persona soltera que tuvo la motivación de realizar múltiples acciones tendientes a su nacimiento y existencia, que desea tener un vínculo jurídico y familiar con el niño, quien quiere criarlo como un hijo o hija dentro de su familia, con sus valores, experiencias y tradiciones, es quien posee la voluntad de procrear y es o son los titulares de la filiación materna y/o paterna del bebé.

En cambio, la mujer gestante que brinda su capacidad de gestar a favor de esa pareja o persona, posee otro fin, otro objetivo.  Su voluntad en relación al bebé no es procrear, sino sólo gestarlo, darle sustento vital para que se desarrolle y pueda nacer con vida. Ella no tiene voluntad ni intención de gestar un hijo propio, sino que tiene intención de gestar al bebé de otra persona que no puede hacerlo por si misma.  La mujer gestante no pretende reproducirse, ni tener descendencia. No desea tener un vínculo jurídico filiatorio.  Sólo lo cuida y lo alimenta, supliendo la imposibilidad biológica de sus padres.  Entonces es clara su VOLUNTAD GESTACIONAL.

Como vemos, ambas voluntades son muy distintas en su orígen y en su objeto, y fácilmente identificables, y se deben tener en cuenta al legislar o resolver sobre temas filiatorios relacionados con la maternidad subrogada y la reproducción asistida.

 

Dr. Juan Pablo Rojas Pascual

Abogado - Consultor en Maternidad Subrogada

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